Promesas

PROMESAS (2)
 Por Evangelina Contreras

Rafael Echeverría expone en su libro Ontología del Lenguaje la siguiente idea: Una promesa es por sí misma un acto lingüístico que nos permite coordinar acciones con otros, dicho de otra manera; al hacer una promesa estamos generando la posibilidad para que otra persona realice acciones que de otra forma no podría o no haría.

 

Un ejemplo de ello es cuando de niño te decía tu mamá, “Si te comes todas las verduras que te serví en tu plato podrás salir a jugar”… Justo en ese momento empezaba la danza de la promesa y surgía un sinfín de posibilidades… Que te comieras o no las verduras podría resultar en una tarde maravillosa de juegos y diversión, o una tarde triste por no haberte comido las verduras. O que la oferta no fuera suficiente motivación como para comerte un plato de calabazas y zanahorias.

 

Dice Echeverría que las promesas implican un compromiso manifiesto mutuo.  La persona que recibe la promesa espera que la que la emitió la realice. Gran parte de nuestra vida social está basada en nuestra capacidad de hacer y cumplir promesas, en mi opinión es en ello que radica el desencanto en muchas de nuestras relaciones. Las promesas no cumplidas y/o no concretadas en tiempo y forma.

 

Hoy en día buscamos mecanismos para asegurar que una promesa será cumplida, que se llevará a cabo, preguntamos a cada momento y pedimos evidencia. En el área laboral, un correo para registrar lo acordado en una junta, en los negocios, un contrato para asegurar tiempos de entrega o servicios, sin embargo en las promesas entre amigos, entre familia, entre padres e hijos, entre parejas, las que tienen que ver con el corazón, con lo que se espera del ser querido. Que garantía ofrecemos al hacer una promesa? Solo nuestra palabra y la confiabilidad que hemos generado a lo largo de nuestra vida.

 

Que consideras al hacer una promesa? Piensas en como cumplirla? Yo creo que desde el momento que haces una promesa tienes la intención de llevarla a cabo, no sería honesto contigo mismo prometer algo que no está en tus planes realizar. Ahora, normalmente el proceso de realizar una promesa se da entre dos personas o más generando expectativas entre las dos personas. Pero y las promesas que te haces a ti mismo? En mi opinión deberían tener prioridad y cumplirse con rigurosa asertividad. Tú eres quien debería importarte más.

 

Piensa bien las promesas que le haces a tu alma, las fechas y acuerdos que le dices a tu corazón, mañana empezaré a correr… Mi dieta será a partir del lunes. Hoy termino de leer el libro que debí terminar el mes pasado. Terminando la tarea me compraré un helado… Todas ellas son promesas que generan expectativas en ti, en la medida que las cumplas le dirás a tu mente y al Universo que vas en serio en cualquier cosa que hagas. ¿Qué resultados crees que se darán en tu vida a partir de que estés comprometido con tus propias promesas? ¿Cumpliendo las promesas que haces a otros? ¿Estas consciente de la confianza y credibilidad que generarías en otras personas?

Sé el que cumple todas sus promesas. Has de tu vida y la de los que amas, una vida llena de promesas cumplidas.

 ¡Ponle palabras al sentimiento!

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