¡Oh, no..! Descubrí que tengo una creencia limitante… Y ahora ¿qué hago?

creencias_limitantes

Por Evangelina Contreras

Hace no mucho tiempo, después de hacer trabajo y recibir coaching personal descubrí que tenía una creencia limitante. Esta creencia me venía restando desde adolescente, y no la había podido ver hasta que sentí el dolor de una pérdida.

Mi relación de pareja terminó, cosa que yo no esperaba y que me dejó helada, con el corazón desgarrado, no podía entender como yo “siendo tan buena” y “teniendo tantas cualidades” (léase, modestia aparte) me quedaba sola otra vez.

Agradezco infinitamente a mis amigos que se “ofrecieron” voluntariamente a escucharme hablar del tema una y otra vez, que fueron pacientes y me prestaron su hombro para llorar…

En ese proceso de ponerle palabras al sentimiento, descubrí que yo creía que tenía que tener a un hombre a mi lado que me apoyara y respaldara para llevar a cabo mis proyectos de vida, mis sueños, mis metas. Y es aquí donde entra pararme responsable, aceptar lo que hasta el momento había sido mi “modus operandi”.

Me especialicé en transmitir todo el peso de mi creencia al que fuera mi pareja hasta hace unos meses. Y como resultado surgieron las inevitables diferencias y no me refiero a discusiones o peleas, sino a las diferencias que de manera natural tenemos… Y entre mucho amor, termino la relación.

Al momento de poder ver, sentir, tocar mi creencia limitante en su máximo esplendor, me di cuenta que me mantenía atada al suelo cuando yo amo volar. Y como cuando escuchas que cae la moneda al fondo de la alcancía, fue que pude ver mi mas grande tesoro… Mi familia y mis amigos, ellos han estado allí siempre, en mis aciertos y mis fracasos. Su apoyo ha sido de manera incondicional, sin mas intención que la de ser parte de mi vida y sus momentos.

Por lo que sigo realizando trabajo personal, viendo hacia dentro de mi, todo el tiempo… Re-escribiendo mis creencias, pero sobre todo…

¡Tomando acción! Me he comprometido de tal manera con mis proyectos detenidos por años que ahora le hacen falta horas a mis días para seguir y seguir y seguir haciendo lo que amo hacer…

¡Pónle palabras al sentimiento!

Leave a Reply